domingo, marzo 18, 2007

Mueren las montañas





Realmente ¿no hay otros lugares donde esta gente pueda construir sus casas que no sea talando los que en su mayoría son los pulmones vegetales de las ciudades?

Es una culebra de mil cabezas porque hay muchas cosas involucradas en esto: pobreza, gestión política (o su falta), administración de los recursos del Estado, aplicación de proyectos de viviendas que proporcionen espacios dignos para que los ciudadanos puedan vivir sin que deterioren de las pocas áreas verdes que nos quedan. Así muchas otros factores que seguro se me escapan ahora, pero que contribuirían poco a poco (porque no es una labor a corto plazo)a ir solventando estos casos.



Por otro lado, todos merecemos hogares en lugares accesibles, habitables, pero en muchos casos estas construcciones son resultado de la búsqueda de la comodidad, facilismo. No todos los casos -sé que en gran cantidad es pobreza extrema-, pero mientras los gobiernos no se ocupen de ubicar, reubicar y ayudar a la gente, y la misma gente no colabore aceptando otras alternativas: nos iremos quedando sin aire y sin espacios naturales. Ojalá esas alternativas les lleguen pronto.

El 45



Este es el famoso Bloque 45 del 23 de Enero en Caracas. Es mencionado en varios cuentos de Salsa y control del escritor venezolano José Roberto Duque. Se los recomiendo porque con su forma narrativa transmite las peripecias, creencias y sobrevivencias de esta gente en los años noventa. Además es corto y se lee rápido.