sábado, octubre 06, 2007

BORDAS DE HIELO

César Vallejo

Vengo a verte pasar todos los días,
vaporcito encantado siempre lejos...
Tus ojos son dos rubios capitanes;
tu labio es un brevísimo pañuelo
rojo que ondea en un adiós de sangre!

Vengo a verte pasar; hasta que un día,
embriagada de tiempo y de crueldad,
vaporcito encantado siempre lejos,
la estrella de la tarde partirá!

Las jarcias; vientos que traicionan; vientos
de mujer que pasó!
Tus fríos capitanes darán orden;
y quien habrá partido seré yo...

LOS HERALDOS NEGROS

César Vallejo
(Perú 1892 - París 1938)

Hay golpes en la vida, tan fuertes ... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé!

Son pocos; pero son... Abren zanjas obscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán talvez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!

domingo, septiembre 23, 2007

Algunas frases de Sócrates



-La única cosa que sé es que no sé nada; y esto cabal_ mente me distingue de los demás filósofos, que creen saberlo todo.

-Aprender no es otra cosa que acordarse.

-Si quieres gozar de una buena reputación preocúpate en ser lo que aparentas ser.

-La mejor salsa para la comida es el hambre.

lunes, septiembre 10, 2007

HAGAMOS UN TRATO

Mario Benedetti

Compañera
usted sabe
que puede contar
conmigo
no hasta dos
ni hasta diez
sino contar
conmigo.
Si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o talvez porque existe
usted puede contar
conmigo.
Si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo.
Pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted
es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe
que puede
contar conmigo.

SI DIOS FUERA UNA MUJER



Mario Benedetti
(Uruguay)

¿Y si Dios fuera una mujer?
Juan Gelman

¿y si dios fuera mujer?
pregunta juan sin inmutarse

vaya vaya si dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas

tal vez nos acercáramos a su divina
desnudez
para besar sus pies no de bronce
su pubis no de piedra
sus pechos no de mármol
sus labios no de yeso

si dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos sida o pánico
nos contagiaría su inmortalidad

si dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos
sino que nos aguardaría en el zaguán del
infierno
con sus brazos no cerrados
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles

ay dios mío dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería
qué venturosa espléndida imposible
prodigiosa blasfemia

miércoles, septiembre 05, 2007

PÍNTAME ANGELITOS NEGROS

















Andrés Eloy Blanco
(Venezuela)
1896-1955


--Ay, compadrito del alma,
¡Tan sano que estaba el negro!
Yo no le acataba el pliegue,
yo no le miraba el hueso;
como yo me enflaquecía,
lo medía con mi cuerpo,
se me iba poniendo flaco
como yo me iba poniendo.
se me murió mi negrito;
dios lo tendría dispuesto;
ya lo tendrá colocao
como angelito de Cielo.

--Desengáñese, comadre,
que no hay angelitos negros.

Pintor de santos de alcoba,
pintor sin tierra en el pecho,
que cuando pintas tus santos
no te acuerdas de tu pueblo,
que cuando pintas tus Vírgenes
pintas angelitos bellos,
pero nunca te acordaste
de pintar un ángel negro.

Pintor nacido en mi tierra,
con el pincel extranjero,
pintor que sigues el rumbo
de tantos pintores viejos,
aunque la Virgen sea blanca,
píntame angelitos negros.

¿No hay un pintor que pintara
angelitos de mi pueblo?
Yo quiero angelitos blancos
con angelitos morenos.
Ángel de buena familia
no basta para mi cielo.

Si queda un pintor de santos,
si queda un pintor de cielos,
que haga el cielo de mi tierra,
con los tonos de mi pueblo,
con su ángel de perla fina,
con su ángel de medio pelo,
con sus ángeles catires,
con sus ángeles morenos,
con sus angelitos blancos,
con sus angelitos indios,
con sus angelitos negros,
que vayan comiendo mango
por las barriadas del cielo.

PALABREO DE LA LOCA LUZ CARABALLO


de:
Andrés Eloy Blanco



De Chachopo a Apartadero
caminas, Luz Caraballo,
con violeticas de mayo,
con carneritos de enero;
inviernos del ventisquero,
farallón de los veranos,
con fríos cordilleranos,
con riscos y ajetreos,
se te van poniendo feos
los deditos de tus manos.

La cumbre te circunscribe
al sólo aliento del nombre,
lo que te queda del hombre
que quién sabe dónde vive:
cinco años que no te escribe,
diez años que no lo ves,
y entre golpes y traspiés,
persiguiendo tus ovejos,
se te van poniendo viejos
los deditos de tus pies.

El hambre lleva en sus cachos
algodón de tus corderos,
tu ilusión cuenta sombreros
mientras tú cuentas muchachos;
una hembra y cuatro machos,
subida, bajada y brinco,
y cuando pide tu ahínco
frailejón para olvidarte
la angustia se te reparte:
uno, dos, tres, cuatro, cinco.

Tu hija está en un serrallo,
dos hijos se te murieron,
los otros dos se te fueron
detrás de un hombre a caballo.
“La Loca Luz Caraballo”
dice el decreto del Juez,
porque te encontró una vez,
sin hijos y sin carneros,
contandito los luceros:
...seis, siete, ocho, nueve, diez...

lunes, septiembre 03, 2007

Salvador Dalí



Este cuadro de Dalí es uno de mis preferidos. La profundidad, la inmensidad, las posibilidades, lo desconocido, el misterio, la paz y los límites, lo prohibido. Debo dejar de buscarle implicaciones porque cada vez le consigo una nueva. Es realmente maravilloso.

Y eso que todavía no me he puesto a escribir sobre la pose de la chica, su cabello despeinado, la posición de sus piernas, sus formas voluptuosas y a la vez discretas.... Mejor guardo silencio y sigo disfrutando.

domingo, marzo 18, 2007

Mueren las montañas





Realmente ¿no hay otros lugares donde esta gente pueda construir sus casas que no sea talando los que en su mayoría son los pulmones vegetales de las ciudades?

Es una culebra de mil cabezas porque hay muchas cosas involucradas en esto: pobreza, gestión política (o su falta), administración de los recursos del Estado, aplicación de proyectos de viviendas que proporcionen espacios dignos para que los ciudadanos puedan vivir sin que deterioren de las pocas áreas verdes que nos quedan. Así muchas otros factores que seguro se me escapan ahora, pero que contribuirían poco a poco (porque no es una labor a corto plazo)a ir solventando estos casos.



Por otro lado, todos merecemos hogares en lugares accesibles, habitables, pero en muchos casos estas construcciones son resultado de la búsqueda de la comodidad, facilismo. No todos los casos -sé que en gran cantidad es pobreza extrema-, pero mientras los gobiernos no se ocupen de ubicar, reubicar y ayudar a la gente, y la misma gente no colabore aceptando otras alternativas: nos iremos quedando sin aire y sin espacios naturales. Ojalá esas alternativas les lleguen pronto.

El 45



Este es el famoso Bloque 45 del 23 de Enero en Caracas. Es mencionado en varios cuentos de Salsa y control del escritor venezolano José Roberto Duque. Se los recomiendo porque con su forma narrativa transmite las peripecias, creencias y sobrevivencias de esta gente en los años noventa. Además es corto y se lee rápido.

sábado, noviembre 25, 2006

"Los rinocerontes y el amor"

por Alberto Barrera

Un rinoceronte enamorado es casi una tragedia. Nunca sabe qué hacer. Raspa, durante años, su lomo contra los robles más viejos. Con frecuencia se equivoca. Suspira demasiado, gruñe, espera que salga la luna y se empeña en demostrar que puede mojar con su lengua la punta de su cuerno.

Un rinoceronte enamorado es siempre un homenaje a la estupidez. Olvida su tamaño, su furia, su fuerza.

Y es capaz de repetir el tongo gesto de las serenatas, el suicidio de las simples margaritas.
Pasa meses sentado frente a Hiroshima
mom amour, por supuesto.

Un rinoceronte enamorado no asusta a nadie. Tal vez por eso, siempre fracasa.

Tomado de: El gesto de narrar, compilado por Julio Miranda. Caracas: Monte Ávila Editores Latinoamericana,1998.