
Este cuadro de Dalí es uno de mis preferidos. La profundidad, la inmensidad, las posibilidades, lo desconocido, el misterio, la paz y los límites, lo prohibido. Debo dejar de buscarle implicaciones porque cada vez le consigo una nueva. Es realmente maravilloso.
Y eso que todavía no me he puesto a escribir sobre la pose de la chica, su cabello despeinado, la posición de sus piernas, sus formas voluptuosas y a la vez discretas.... Mejor guardo silencio y sigo disfrutando.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario